miércoles, 15 de junio de 2016

Las notas

Hay quien dice que no hacer el libro de texto, que no terminarlo es incoherente e irresponsable. Sin embargo yo pienso que lo que es injusto, incoherente, inhumano e irresponsable, es encerrar todo un año de trabajo, aprendizaje, descubrimiento, y vida en un boletín de notas.


domingo, 12 de junio de 2016

De vuelta



He ido, a pesar de las mil dificultades (entre otras, viajar con una niña de dos años complica todo mucho) al encuentro de tutores del INTEF #Meetup_INTEF. Allí, aunque faltaba mucha gente a la que me hubiera encantado dar un achuchón (bien porque ya les conozco, bien porque me sobran ganas), he visto que hay llamas que por más tiempo que pase, que por más zancadillas, que por más momentos en los que sientas que las cosas no son como parecen, no se apagan. Hay quien, en pueblos pequeños, está trabajando con tecnología 3D, enseñando a niños y niñas de primaria a utilizar una impresora en 3D, a crear su empresa, a diseñar sus campañas de marketing... He visto a otros que han dado la vuelta a sus clases y ahora "flipean" mucho y bien de ello mientras los tiempos de clase se transforman. "He visto cosas que no creerías" 
También he visto que #programandocontuenemigo tiene futuro en una próxima convocatoria de cursos del INTEF (debéis tomar nota, el de creación y 3D no es el único bueno!!), que copiar, copiamos todos y que tuitear, tuiteamos algunos (aunque todos lo lean)
Y seguimos con la ilusión de que no sea la primera vez que nos vemos las caras. Con las ganas de seguir, de aprender, de compartir, de construir y de enseñar al mundo que haciendo las cosas de una manera diferente los resultados pueden ser maravillosos.

Gracias a todos por vuestro entusiasmo. Citaros a todos sería imposible, citar sólo a algunos, sería una falta de respeto, pero citar a Mª Jesús García, a Carlos J. Medina y al que se me escapó Diego Rojas es obligación y devoción. 

Y gracias a los que hacéis que seguir creyendo sea un poco más fácil.


jueves, 19 de mayo de 2016

eTwinning MOOC

I think it's the best time I write in English in this blog. I remember the first time I wrote here: I was learning to use eTwinning and now I see myself working as a facilitator and content curator in the first eTwinning English MOOC.
I'm glad I'm here working with you all, with all the interesting teachers interested in changing education. I'm sure we'll learn a lot all together if we share and if we are "awake" ready to share and learn all the best.
eTwinning is just one way to do things in our classroom, but, be sure: it will change your teaching practice!!


domingo, 10 de abril de 2016

Escribiendo cartas

Vuelve Primi y su espíritu a rondar mi cabeza en un curso que no está siendo fácil.
Mis pequeñas Happy Flowers están aprendiendo a escribir cartas y, qué mejor, que hacerlo escribiendo a Cervantes, Quijote, Sancho, Dulcinea o Rocinante. Pero... ¿qué es una carta si no tiene respuesta? ¿No es un poco triste lanzar botellas al mar y que nadie las conteste? Sabía que no, que no íbamos a dejar sin contestar esas cartas con preguntas de lo más variopintas ("Dulcinea, ¿cómo te peinas tan bien?" "Quijote, ¿por qué no te traes a uno de esos gigantes al colegio?).
A ver cómo lo organizamos: quería a 25 personas para que cada uno se encargase de contestar a uno de los niños o niñas. Puede que os toque contestar siendo Quijote, o Cervantes... o cualquiera de los personajes, pero estoy segura de que va a ser una experiencia genial para todos, para los que escribáis y para ellos que os escriben.
Me gustaría, también, cerrar un poco el círculo que empezó con Primi, así que, si su tutor quiere, pediré también a mis pequeñas abejitas que participen. Será precioso y, será con todos vosotros, de nuevo, moviendo una educación que no deja de avanzar.

Ahora sí: me gustaría saber quiénes estáis dispuestos a participar y si os parece bien que os asigne un alumno. Y ya me diréis cómo queréis que lo hagamos: si sois profes, sobre todo de niños pequeños, a lo mejor queréis que os enviemos la carta en papel (no una foto). A mi me gustaría llenar el colegio de cartas, algo así como cuando Harry Potter recibía miles de cartas en su agujero.

Dejadme un comentario aquí o enviadme un mail a laprofecris@gmail.com y lo ponemos en marcha (no queda mucho curso, tenemos que darnos prisa!)

lunes, 11 de enero de 2016

Y sigo viva...

Parece mentira, ha pasado tanto tanto tanto tanto tiempo que creo que ya ni me acuerdo cómo se escribe aquí.
Casi he vuelto de un retiro de muchos años en el que mi vida está completamente cambiada.
Tengo una niña (preciosa, por cierto), soy feliz (antes también lo era) y hasta yo, físicamente he cambiado.

Ahora trabajo en la capital y no sé si eso es un avance o un retroceso. Las cosas aquí son... completamente diferentes. La gente va a lo suyo, hay reinos de taifas, nadie quiere saber nada y parece que la educación se mueve mucho más en los pueblos que en las ciudades. Aquí vienen los cansados, los mayores, los que ya están un poco de vuelta de todo.
Es triste. Es triste que veas cómo compañeros que se están dejando los cuernos están dándose de cabezazos con la pared de quien no quiere hacer nada.
Te das  cuenta, entonces, de que nosotros somos nuestros mejores y nuestros peores enemigos. Los compañeros, quienes deberíamos estar unidos tirando de este carro, para que la educación cambie, los que debemos buscar un bien común por el que tirar (nuestro alumnado), nos estamos tirando de los pelos por, en muchos casos, ver quién trabaja menos.
Yo, desde mi esquinita, me comprometo a no perder la ilusión.
¿Me acompañáis?

martes, 8 de octubre de 2013

Hablo de educación

Hace muchísimo tiempo que no paso por aquí. Quizá necesitaba que el corazón ardiera en ganas y la cabeza estuviese a punto de estallarme. Y hoy es el día.

Hablo de educación. De lo que trato de hacer cada día en un aula con 13 niños (4 de quinto y 9 de sexto) con los recursos que tengo (yo misma y las horas que tengo para los chicos y chicas que más lo necesitan).
Hablo de educación. De que un niño no coja la puerta en mitad de una clase y se marche sin decir nada.
Hablo de educación. De que no eructen en clase.
Hablo de educación. De que no mientan.
Hablo de educación. De que se levanten cuanto necesiten en clase mientras respeten a los demás y su trabajo.

Hablo de educación. De la de las familias. De quienes te dicen que colaboran contigo, que cuentan contigo y que cuentes con ellos.
Hablo de educación. De la de las familias. De quien no es capaz más (que no es poco) que de querer a sus hijos e hijas.
Hablo de educación. De la de las familias. De quienes nada pueden y todo quieren.
Hablo de educación. De la de las familias. De la que hay y de la que echamos de menos.
Hablo de educación. De la de las familias. De quienes juzgan y no escuchan.

Hablo de educación. También de la mala. De la que dejamos fuera cuando entramos.
Hablo de educación. De las pocas ganas que tengo algunos días y de la sonrisa y el ánimo con la que la disfrazo porque ellos no tienen la culpa.
Hablo de educación. De la del maestro y la maestra hacia sus alumnos. De la mano tendida.
Hablo de educación. De la que el maestro y la maestra les mostramos hablándoles con respeto.
Hablo de educación. De la que nosotros, los adultos, deberíamos tener.
Hablo de educación. De la que nosotros, los adultos, podemos tirar antes que gritar (mucho) a un niño o una niña que confían en nosotros.
Hablo de educación. De la que nosotros, los adultos, no podemos perder porque somos su ejemplo.

Hablo de educación. No de la mala educación. De la Educación con mayúsculas. De la que cambiará el mundo.

Y, tristemente, hay demasiada gente sin ella. (y, más triste todavía, demasiados profes sin ella)

miércoles, 16 de enero de 2013

Una cosa es una cosa y otra...

Una cosa es que se te reconozca el trabajo y otra cosa es que, por realizar tu trabajo con la mayor corrección posible y la mayor entrega de que eres capaz y otra es que se dediquen a darte y darte cada vez más carga. Quitándonos derechos y recursos y dándonos más y más carga de trabajo cada vez para ellos cubrir su expediente y sus números sin tener en cuenta absolutamente nada más, es, lo primero, egoísta, y, lo segundo, una técnica asesina para con quien tiene que sacar ese trabajo adelante.